La actividad
física regular contribuye a mantener una buena salud porque
permite:
ØQuemar
calorías,
ØDisminuir la
cantidad de grasa corporal,
ØControlar y
mantener su peso,
ØMejorar la
utilización del azúcar en sangre, lo cual es beneficio en
caso de diabetes,
ØDisminuir la
presión arterial, beneficio para los pacientes con
hipertensión arterial,
ØPrevenir la
osteoporosis y la depresión,
ØMejorar el
estado físico y mental.
La actividad física regular contribuye a mantener una buena
salud porque
permite:
ØQuemar
calorías,
ØDisminuir la
cantidad de grasa corporal,
ØControlar y
mantener su peso,
ØMejorar la
utilización del azúcar en sangre, lo cual es beneficio en
caso de diabetes,
ØDisminuir la
presión arterial, beneficio para los pacientes con
hipertensión arterial,
ØPrevenir la
osteoporosis y la depresión,
ØMejorar el
estado físico y mental.
Se
recomienda tener una actividad física independientemente de su
edad. Es
aconsejable de realizar una actividad continua que suponga un esfuerzo
adecuado
a su condición física, sin intentar hacer sobreesfuerzos.
A veces, dejar el
coche para ir al trabajo e ir caminando, o realizar ejercicios en casa
cuando
no es posible hacerlos fuera, puede ser suficiente si hay limitaciones
de
horario o de movimiento.
En general,
es preferible realizar aquellos ejercicios de intensidad moderada,
aeróbicos
(andar, ciclismo, esquí, tenis, fútbol, y otros en
equipo) y de forma
continuada, que aquellos ejercicios violentos, de resistencia,
practicados de
forma intermitente o que conlleven algún tipo de riesgo (buceo,
boxeo,
culturismo,
levantamiento
de pesas...).
Para la
mayoría de las personas, sobre todo para los mayores y las no
habituadas al
ejercicio físico, lo más recomendable es un programa
regular de caminar (1 - 2
horas diarias), bolos, petanca, gimnasia, natación... (1 hora, 3
días en
semana).